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Reflexiones sobre hijos que no valoran a sus padres 2024

Puede haber muchas razones por las que tus hijos no te valoren. He aquí algunas de ellas:

Razones por las que los hijos no valoran a sus padres

Es posible que veas a hijos adultos que ignoran y desprecian a sus padres. Esto implica que las relaciones entre padres e hijos a veces pueden volverse complejas. Algunos hijos pueden crecer sintiéndose desconectados de sus padres.

Además, muchos factores graves, como las diferencias generacionales, los malos tratos y los estados mentales poco saludables, pueden dar lugar a relaciones tensas entre padres e hijos. A continuación las razones por las que algunos hijos no valoran a sus padres.

Malos tratos y abandonomaltrato niño

Los niños que han sufrido abusos por parte de su familia o parientes tienden a distanciarse de ellos. El maltrato puede ser verbal, psicológico, sexual o físico. Las investigaciones dicen que incluso la negligencia es un tipo de maltrato infantil.

Si ambos progenitores trabajan o están ocupados con sus vidas, desatendiendo las necesidades de los hijos, puede formarse una brecha entre ellos y sus hijos.

La falta de disponibilidad emocional es otra forma de desatención, que puede hacer que los niños se sientan alejados de sus padres. Si en algún momento has descuidado a tu hijo, éste puede sentirse enfadado, resentido y amargado con usted.

El maltrato y la desatención infantil pueden provocar problemas psicológicos, como depresión, baja autoestima y dificultad para mantener relaciones. El niño maltratado suele sentirse aislado, temeroso y desconfiado.

Los niños también pueden desarrollar trastornos del apego debido al maltrato y el abandono, lo que dificulta su capacidad para formar relaciones sanas con sus compañeros y relaciones sociales y románticas. También son más propensos a desarrollar rasgos antisociales a medida que crecen.

Diferencia de opiniones

padres discutiendo

Una diferencia constante de opiniones y valores debida a la brecha generacional puede llevar a los hijos a distanciarse de sus padres.

Las opiniones políticas, los derechos de género, las expectativas profesionales y los valores ancestrales son motivos comunes de diferencias de opinión entre los hijos y sus padres.

Los valores que se enseñan a los padres difieren de los que tienen los hijos, lo que provoca desavenencias. Además, si tu hijo siente que no puede discutir abiertamente sus opiniones contigo, puede fracturar la relación.

Padres controladores

Ser controlador o coercitivo con los hijos es otro tipo de maltrato. Si el niño se siente demasiado constreñido por sus padres, puede distanciarse de su familia y parientes.

Los padres que controlan la libertad y la vida en general de sus hijos obstaculizan el crecimiento personal y la experiencia del niño.

Obligar a tu hijo a quedarse en casa o a hacer cosas que no le interesan le alejará de ti. Tienes que darle espacio suficiente para que salga con sus amigos, participe en actividades extraescolares y haga las cosas que le gustan.

Falta de apoyo

apoyo de madre

Si los padres no apoyan algo que le gusta a su hijo, puede provocar un desgarro en la relación. Este resentimiento puede crecer con los años si no se aborda pronto.

Es importante que los padres apoyen las aficiones, gustos, sueños e intereses de sus hijos. Aunque los padres no estén de acuerdo con la pasión o la opinión de sus hijos, mostrarles su apoyo contribuye en gran medida a construir una relación sólida.

Entorno inseguro

niño en el parque

Poner a tu hijo en un entorno inseguro puede provocar grietas en tu relación con él. Puede tratarse de un caso puntual, o puede que el tipo de personas que dejes entrar en tu casa no sean seguras para tu hijo.

Un ejemplo de entorno inseguro es la inestabilidad residencial: cambias constantemente de casa. Si te mudas mucho, tu hijo puede sentirse menos unido a la casa y a los padres. Lo mismo ocurre con el ambiente dentro de la casa. Si uno de los padres es alcohólico o maltratador, es menos probable que los niños establezcan vínculos con ellos.

Otros entornos inseguros son cambiar constantemente de cuidador, mantener a los niños con familiares o amigos que los maltratan física, verbal o sexualmente, u obligarlos a ir a escuelas o parques donde los acosan constantemente.

Expectativas familiares

Algunas familias imponen a sus hijos expectativas poco realistas, lo que a menudo hace que se sientan agotados y resentidos. Obligar a los hijos a seguir una determinada trayectoria vital o a desempeñar un trabajo que no les gusta puede alejarlos de ellos.

Los padres pueden esperar que el hijo siga sus opiniones políticas, de género, religiosas y culturales, con las que el niño puede no estar de acuerdo. Esta carga de expectativas puede crear una brecha entre el niño y sus padres.

En lugar de discutir la diferencia de opiniones y mostrar apoyo y cariño, si los padres las rechazan, hará que el niño se resienta con ellos. Tu hijo puede pensar que tus opiniones están desfasadas, por lo que obligarle a someterse le llevará al distanciamiento.

Problemas de salud mental

salud mental

Los problemas de salud mental suelen alejar a los niños de sus padres. Si los padres no comprenden o aceptan los problemas mentales, a los hijos les resulta difícil comunicarse con ellos.

Algunos padres optan por el «amor duro», obligando al niño a afrontar sus problemas mentales de forma incorrecta en lugar de buscar ayuda profesional.

Si un niño sufre acoso escolar, algunos padres pueden pensar que necesita pasar por ese acoso para «ser un hombre». Esto puede repercutir aún más en el estado mental del niño y afectar negativamente a la relación padre-hijo.

Acontecimientos traumáticos

Ser testigo de acontecimientos traumáticos, como agresiones sexuales, abusos o padres alcohólicos, puede llevar al niño a separarse de la familia.

Si el niño intenta compartir su experiencia traumática con los padres y estos invalidan sus emociones o se niegan a aceptarla, se produce una ruptura entre ellos.

Divorcio

Cuando los padres se divorcian, los hijos pueden distanciarse de uno de ellos o de ambos. Si el niño ve a uno de los progenitores , puede considerar a ese progenitor como el «malo» que perturbó a su familia.

Además, si uno de los progenitores vuelve a casarse tras el divorcio, puede provocar un distanciamiento con el hijo si no le gusta la nueva pareja.

Favoritismo hacia un hijo

padre e hijos

A veces, un niño puede sentirse tratado injustamente por sus padres si éstos muestran favoritismo hacia otro niño. Esto puede llevar al niño a pensar que los padres prefieren al otro hijo antes que a él.

Si los padres siempre se ponen del lado de un hijo durante una discusión, el otro puede sentirse resentido con su hermano y con los padres.

Aunque esto no sea algo consciente que los padres hagan a propósito, sigue afectando al niño.

Señales de que tu hijo te ignora

He aquí algunas señales que indican que tu hijo se está distanciando de ti:

  • Ruptura de contacto: Si tu hijo no se comunica contigo ni en persona ni por teléfono, puede ser un signo de distanciamiento. Por mucho que intentes conectar con tu hijo si no responde, indica que no se siente conectado contigo. Además, si tu hijo se pone en contacto contigo una vez al mes y apenas tiene nada que decir o compartir, es posible que te esté ignorando educadamente.
  • No le interesan los actos familiares: Si tu hijo se niega a participar en actos familiares, es posible que esté intentando alejarse de tí. A la larga, esto provocará un distanciamiento entre tu hijo y tus familiares.
  • Se comunica más con los parientes que contigo: Si está recibiendo más información sobre su hijo de un familiar en lugar de que él te la cuente, es evidente que puede estar ignorándote. Si tu hijo no te cuenta sus logros o grandes acontecimientos de su vida, es que no se siente conectado contigo.
  • Ausencia de reuniones: Tu hijo puede negarse en redondo a quedar contigo o inventar excusas constantemente para no hacerlo. Esta es una clara señal de que le está ignorando. Puede que saque tiempo para quedar con otros familiares, hermanos o amigos, pero no se toma la molestia de quedar contigo. Incluso si quedan contigo, es por poco tiempo.

¿Con qué frecuencia hablan los hijos adultos con sus padres?

joven hablando

Algunos hijos adultos pueden hablar con sus padres al menos a diario o cada dos días. Pero esto ocurre sobre todo con los hijos universitarios y no con los adultos que trabajan.

La frecuencia con la que los hijos adultos se ponen en contacto con sus padres depende de sus necesidades, horarios y ocio.

Es posible que los hijos adultos con trabajo, responsabilidades y familia (cónyuge e hijos) no llamen a menudo. Sin embargo, si tu hijo se mantiene en contacto contigo y comparte información sobre su vida, implica que no te está ignorando.

¿Qué puede hacer para mejorar la relación?

Ahora que conoces las señales claras de que tu hijo te ignora, aquí tienes algunas formas de afrontarlo

  • Disculparse: La mayoría de las veces, los padres se niegan a disculparse con sus hijos. Pero una disculpa puede ayudar mucho a reconstruir la relación con tu hijo. Es importante respaldar tus disculpas con hechos. Si tu hijo piensa que tu eres sólo palabras y no acciones, la situación podría empeorar.
  • Escuche: En lugar de hacer que tu hijo escuche tu opinión, escucha la suya. No le interrumpas cuando hable. Escúchale con la mente abierta. Háblale de lo que no entiendas y escucha sus respuestas.
  • Aceptar: Para un niño es importante saber que sus padres le aceptan tal y como es. Por eso, sea más tolerante y comprensivo con sus hijos. Intente aceptar a las personas que le gustan y las cosas que le interesan.
  • El respeto: El respeto se gana, no se da. Tienes que respetar las opiniones de tus hijos para ganarte tu propio respeto. El hecho de que sean más jóvenes que tú no significa que tengan que escucharte y seguir tus creencias.
  • No ejerza presión: Deje de presionar a tu hijo para que haga cosas que no quiere. Esto incluye la educación, la carrera profesional y el matrimonio. Tampoco les obligues a hablar contigo. El hecho de que seas su padre o madre no te da derecho a que te respeten y hablen contigo. Hay que ganárselo, y tú tienes que estar ahí para ellos.
  • Busca ayuda profesional: Si los problemas de salud mental son la causa del desgarro con tu hijo, tienes que buscar ayuda. Si tu hijo tiene problemas de salud mental, intenta buscar un especialista que pueda explicarte la situación. Si tu hijo se siente cómodo, consiga que hable con un terapeuta familiar.
  • Déjalo ir: A veces, tienes que darte cuenta de que el puente se ha quemado. Tu hijo ya tiene su propia vida y tienes que dejarle marchar. Forzar tu entrada en la vida de tu hijo puede funcionar temporalmente, pero a menudo aumenta la ruptura. Sin embargo, hazle saber que estás ahí si alguna vez quiere hablar o necesita algo, y déjale en paz.
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